Guerra en el peronismo: Máximo Kirchner busca romper con Kicillof y retener la provincia
La fuerte interna en el peronismo bonaerense sumó un capítulo crítico tras revelarse la estrategia de La Cámpora para frenar el proyecto presidencial de Axel Kicillof. Máximo Kirchner definió que la prioridad absoluta de su sector es retener el control de la provincia de Buenos Aires, considerada la retaguardia estratégica del cristinismo, e instaló la hipótesis de presentar un candidato propio para desafiar al gobernador actual. Por su parte, Kicillof decidió mantener un estricto silencio táctico y se niega a visitar a Cristina Kirchner en el Instituto Patria si las condiciones implican ceder la dirección de su gestión al camporismo.

La exigencia secreta que aleja a Kicillof de Cristina
El distanciamiento entre el gobernador bonaerense y la expresidenta responde a condiciones políticas de fondo y no a una especulación electoral de cara a la opinión pública. Desde el entorno de Kicillof aseguran que no está dispuesto a otorgarle a Máximo Kirchner un rol clave que exceda el armado de listas y que interfiera de manera directa en el rumbo de las decisiones del gobierno provincial.
Esta tensión se vio agravada por los recientes movimientos de Sergio Berni en el Senado bonaerense, donde buscó dar volumen político a la amenaza de una candidatura presidencial alternativa impulsada por el kirchnerismo duro. En La Plata leyeron el gesto de Cristina Kirchner de considerar a Kicillof “la mejor opción” como una presión elíptica para forzar una rendición antes de habilitar cualquier instancia de diálogo.
El plan de Máximo Kirchner y el frente judicial
Para el líder de La Cámpora, instalar la hipótesis de una fractura electoral es el primer paso para consolidar su propia figura de cara a los próximos meses. Su estrategia discursiva se centrará en la renegociación de la deuda con el FMI y la política tarifaria, temas que incomodan la gestión del actual mandatario provincial.
Sin embargo, en la conducción de la agrupación rige la cautela ante el temor de que una alta exposición pública complique el frente judicial de Kirchner. Desde su entorno miran con preocupación las coincidencias temporales entre los actos políticos del sector y los avances en causas judiciales que involucran a antiguos aliados estratégicos del PJ bonaerense.
Santilli se posiciona como el elegido de la Casa Rosada
El escenario electoral de la provincia de Buenos Aires sumó un factor de presión externo con el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete de la Nación en reemplazo de Manuel Adorni. Este movimiento cuenta con el aval directo de Karina Milei y posiciona al dirigente del PRO como el candidato principal para disputar la gobernación en representación del oficialismo nacional.
La postulación de Santilli cobra relevancia debido a que en el territorio bonaerense no existe el balotaje, lo que obliga a la oposición a unificar la oferta electoral para evitar que el peronismo retenga el poder por mayoría simple. El dirigente ya teje puentes subterráneos con intendentes clave del Conurbano de origen justicialista para robustecer su armado territorial.
