El dólar oficial interrumpió su racha de estabilidad y trepó casi un 5% en junio, alcanzando los $1.479, su valor más alto desde noviembre pasado. La suba enciende las alarmas entre ahorristas e inversores de cara al segundo semestre de 2026, ante un mercado que se pregunta si la divisa comenzará a ganarle a la inflación o si mantendrá el atraso cambiario acumulado.

El dólar
El Banco Central desaceleró la compra de divisas en junio ante la mayor demanda de la plaza financiera – Foto: Celyn Kang / Unsplash

Los 5 motivos detrás del salto del dólar

La plaza financiera local sintió la presión de factores internos y externos que reavivaron la demanda de divisas durante el último mes:

  • Menos agrodólares: Terminó el período de mayor liquidación de la cosecha gruesa, lo que reducirá la capacidad del Banco Central (BCRA) para sumar reservas.
  • Tasas reales negativas: Con plazos fijos y bonos que rinden por debajo de la inflación, el apetito por resguardarse en moneda dura volvió a crecer.
  • Aguinaldos y dividendos: El cobro del medio aguinaldo presionó sobre el segmento minorista, mientras que empresas energéticas demandaron divisas para girar ganancias al exterior.
  • Fortaleza global del dólar: El Dollar Index tocó máximos desde marzo de 2025 por la postura de tasas altas de la Reserva Federal de EE.UU.
  • Efecto devaluación en Brasil: El real brasileño se depreció un 3% en junio, forzando un reajuste en la competitividad argentina.

Qué proyecta el mercado de futuros para diciembre

Los contratos operados en el mercado de futuros reflejan que las expectativas de devaluación se mantienen ordenadas, lejos de un escenario de shock cambiario.

Para el cierre de julio, los operadores pactan un dólar a $1.504. En tanto, las posiciones para fines de diciembre de 2026 se negocian en torno a los $1.653. Este valor representa un avance del 11,8% para el segundo semestre, una cifra que se ubica por debajo del 32% de inflación anual proyectada por las principales consultoras del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

La mirada de los analistas: ¿Se viene una corrección?

Desde el sector financiero consideran que la suba de junio es “saludable” ante el atraso del peso frente a otras monedas de la región. Emilio Botto, jefe de Estrategia de Mills Capital, detalló que para empatar la inflación acumulada el dólar debería valer $1.709, pero aclaró que el escenario base sigue siendo el de una “corrección ordenada, sin crisis”.

Por su parte, Gustavo Ber indicó que el segundo semestre transitará con menor oferta de divisas y un deslizamiento del tipo de cambio más cercano a la inflación, lo que servirá para sostener el vigor del sector externo. El flujo de dólares estará condicionado por la evolución de las exportaciones energéticas y el comportamiento de los precios internacionales de las commodities.

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