La Rural: ¿Qué mira un jurado al momento de calificar a un animal?
La práctica y la mirada refinada son dos de los aspectos claves detrás del oficio del jurado, que tiene la tarea –y responsabilidad- de seleccionar a los mejores animales de la muestra.

Conseguir una cucarda en la pista de Palermo es, para muchos productores y cabañeros, el logro más soñado. Eso es lo que justifica, en gran medida, los meses de trabajo y esfuerzo ininterrumpido que dedican a la preparación de sus animales –de cualquier especie y raza-, que en muestras como esta llegan para enfrentarse al ojo clínico del jurado. ¿Pero qué es realmente lo que estos especialistas evalúan?
“En principio que sean representativos de la raza, que muestren de la mejor manera la productividad que uno está buscando”, dice Ernesto “Tito” Ayling, jurado y director de la SRA. “Lo que es fundamental son sus aspectos funcionales. Sea la especie que sea, deben moverse bien, tener buenos aplomos, mostrar mansedumbre y a la vez una actitud despierta”, indica.
En el caso de los bovinos, los protagonistas de la Exposición de Palermo, cada animal debe mostrar no solo lo mejor de su raza, sino también las cualidades que hacen a su propósito. “Si es de carne buscamos que la proporción de cortes de mayor valor sea más que la de aquellos de menor valor”, ejemplifica el conocedor.
A nivel reproductivo, también hay cualidades a observar. En el caso de los machos, características como la circunferencia escrotal son claves, mientras que en las hembras se busca buena ubre. “El toro tiene que parecerse a un toro y la vaca a una vaca”, bromea el jurado, que asegura que también pone foco en el presentador.
“Él tiene que estar muy atento porque uno tiene poco tiempo para mirar. Entonces debe estar concentrado en que el animal esté parado correctamente, que tenga las patas suficientemente abiertas, que las manos estén correctas también. Eso hace que se luzca mejor”, sostiene.
Pero aún con estos rasgos, Ayling asegura que también entra en juego el gusto personal. “Uno ya tiene en su cabeza cómo es la forma de un Angus por ejemplo. Sabe cómo debe ser su cabeza, sus orejas, su pelo”, dice. Y agrega: “A fin de cuentas es un tema de interpretaciones. Podemos no estar de acuerdo en lo que nos gusta y eso está bien. De eso se trata”.
Aquello, claro, no le quita rigor a la jura. De hecho, los encargados de calificar a los animales son elegidos por los propios expositores o asociaciones de criadores. “Hay un comité en el que se elige a quienes se consideran idóneos. Ellos confían en tu criterio, en que vas a elegir bien”, afirma.
Más allá de los resultados, para Ayling pisar la pista de Palermo es, ya de por sí, un logro muy importante. Es la “vidriera por la que todos miran y evalúan”, concluye.
