La exigencia de Schiaretti que deja a Manuel Adorni en la cuerda floja: “No puede seguir ni un día más”
El exgobernador de Córdoba y actual diputado nacional, Juan Schiaretti, reclamó públicamente la renuncia inmediata del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras la polémica desatada por su última declaración jurada de bienes. Con este posicionamiento, Schiaretti se suma a la fuerte presión que el PRO, la UCR y otros bloques aliados vienen ejerciendo en las últimas horas sobre el presidente Javier Milei para desplazar al funcionario, generando una crisis política de consecuencias impredecibles para la estructura del Gobierno.

El quiebre del peronismo cordobés
Juan Schiaretti utilizó sus redes sociales para fijar una postura tajante que rompe la neutralidad que el espacio solía mantener en ciertos debates nacionales. El dirigente cordobés afirmó que el jefe de Gabinete no puede continuar en sus funciones tras haber defendido públicamente inconsistencias en su patrimonio durante una reciente entrevista televisiva.
“Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más”, sentenció el diputado, recordando que el vocero reconvertido en ministro ocupa uno de los cargos más altos de la República con rango constitucional.
Acusaciones de falsedad ante el Congreso
El cuestionamiento de la oposición no se limita a la exposición mediática, sino que escala al plano institucional. Schiaretti acusó directamente al funcionario de haber faltado a la verdad en sus informes oficiales.
“Le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación. El país necesita funcionarios que digan la verdad y no ejerzan el poder para beneficio propio. Basta de encubrir y avalar mentiras”, enfatizó el legislador.
Una permanencia insostenible en el Congreso
La declaración de Schiaretti debilita aún más la posición de Adorni en el Poder Legislativo. La presión interna ya no proviene únicamente de la oposición kirchnerista, sino de los sectores dialoguistas como el PRO y la UCR, cuyos votos son indispensables para el oficialismo. La permanencia del jefe de Gabinete amenaza con paralizar los acuerdos parlamentarios clave que el Ejecutivo necesita aprobar en las próximas semanas.
