¡Explotó la CGT! El Gobierno va por todo y liquida los beneficios de los gremios más poderosos
El Gobierno nacional aceleró la aplicación efectiva de la reforma laboral y notificó formalmente a empresas y sindicatos para renegociar de forma obligatoria 800 convenios colectivos de trabajo. Amparada en el fin de la “ultraactividad” —la cláusula que prorrogaba los contratos de manera automática si no había acuerdo—, la Secretaría de Trabajo abrió una convocatoria masiva que impactará de forma inmediata en las condiciones laborales, jornadas y categorías de los sectores más potentes de la economía.

Los sectores bajo la lupa oficial
La primera tanda de intimaciones enviadas por la cartera que conduce Julio Cordero apunta directamente a los sindicatos con mayor peso específico y capacidad de presión del país. La nómina oficial abarca actividades estratégicas que definen la logística, la producción y los servicios regulados.
Entre los principales gremios notificados sobresalen Camioneros, Bancarios, Aceiteros, Construcción (UOCRA), Alimentación, Sanidad, Gastronómicos y todo el sector Aeronáutico. La medida también se extiende a áreas clave de la energía y la industria, como Petroleros, Ferroviarios, Marítimos, el Neumático, Químicos, Plásticos, la Industria Lechera y Textiles, además de Seguridad Privada, Prensa, Televisión y Futbolistas Agremiados.
Tensión en la CGT y la primera fractura sindical
En la cúpula de la CGT existe un diagnóstico de alerta unánime. Los sectores mayoritarios denuncian que esta convocatoria masiva funciona como una pantalla para forzar una flexibilización laboral de hecho, con el foco puesto en recortar conquistas históricas sobre la organización de las jornadas y los sistemas de categorías.
Sin embargo, el frente sindical ya muestra fisuras. El gremio de Estaciones de Servicio (SOESGyPE), liderado por Carlos Acuña, confirmó oficialmente que aceptará la convocatoria del Gobierno y se sentará a discutir. Desde el entorno de Acuña señalaron que irán con agenda propia para reclamar puntos pendientes que el sector empresarial postergaba, quebrando la estrategia de rechazo en bloque que ensayaban otros sectores de la central obrera.
