Nadie lo esperaba: Qué pasó realmente en el Obelisco para que la policía tuviera que sacar el camión hidrante
Un operativo de la Policía de la Ciudad para desalojar a los vendedores ambulantes en la Plaza de la República desató serios disturbios y corridas esta tarde durante el banderazo de fans en el Obelisco. La intervención policial, que incluyó el despliegue de motos y un camión hidrante, transformó una concentración pacífica en un escenario de tensión con un detenido y manifestantes dispersados por las calles del centro porteño.

Desalojo, botellazos y detenidos
El conflicto comenzó alrededor de las 19:00 horas cuando los efectivos policiales avanzaron sobre los puestos de venta ambulante instalados en la zona. Según testigos presenciales, la incautación de mercadería a los vendedores generó la reacción inmediata de un grupo de simpatizantes, quienes comenzaron a arrojar botellas y objetos contundentes contra el personal de seguridad.
La infantería policial conformó un cordón con escudos para hacer retroceder a la multitud hacia el centro de la plaza, lo que provocó pánico y corridas entre las familias y fanáticos que participaban del homenaje. Hasta el momento, las autoridades confirmaron la detención de una persona por resistencia a la autoridad y disturbios en la vía pública.
Despliegue de fuerzas de seguridad
Para contener los desmanes, el Ministerio de Seguridad porteño reforzó rápidamente el perímetro con el arribo de brigadas motorizadas y un camión hidrante. Los efectivos formaron líneas de contención sobre las principales avenidas para evitar que los manifestantes vuelvan a concentrarse en la base del monumento.
“Váyanse a sus casas”, repiten los oficiales a través de los megáfonos mientras mantienen el bloqueo en la intersección de la Avenida 9 de Julio y Corrientes. La orden actual es disipar cualquier intento de reorganización del banderazo para asegurar la libre circulación del tránsito.

