Así se vio el Manhattanhenge 2026: el atardecer que volvió a iluminar Nueva York
Nueva York volvió a ser escenario de uno de sus fenómenos más fotografiados. El 12 de julio de 2026, miles de personas se reunieron en distintos puntos de Manhattan para observar el Manhattanhenge, el espectáculo que se produce cuando el Sol se alinea con la cuadrícula de calles de la isla y crea una imagen única al caer la tarde.

El Manhattanhenge volvió a reunir a residentes y turistas
El Manhattanhenge es un fenómeno astronómico que ocurre únicamente dos veces al año y convierte las avenidas de Manhattan en un corredor perfecto para la puesta de sol.
Durante la tarde del 12 de julio, residentes, turistas y fotógrafos ocuparon las esquinas más populares de la ciudad para presenciar el momento en que el disco solar quedó enmarcado entre los edificios, ofreciendo una de las postales más emblemáticas de Nueva York.
El evento se desarrolló con cielos favorables en gran parte de la ciudad, lo que permitió que cientos de personas captaran imágenes que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
¿Por qué ocurre este fenómeno?
Aunque muchos creen que está relacionado con el solsticio de verano, el Manhattanhenge tiene una explicación diferente.
La cuadrícula urbana de Manhattan no está orientada exactamente de este a oeste, sino que presenta una inclinación cercana a los 29 grados. Debido a esa disposición, el Sol se alinea con las calles durante dos períodos específicos del año, generando el efecto visual que caracteriza al fenómeno.
El término “Manhattanhenge” fue popularizado por el astrofísico Neil deGrasse Tyson, en referencia al monumento prehistórico de Stonehenge, donde el Sol también se alinea con determinadas estructuras durante fechas concretas.
Los mejores lugares volvieron a llenarse de espectadores
Como sucede en cada edición, algunas de las ubicaciones más conocidas para observar el fenómeno registraron una importante afluencia de personas.
Entre los puntos más concurridos estuvieron las calles 14, 23, 34, 42 y 57, desde donde la vista hacia el río Hudson permite apreciar la alineación del Sol con mayor claridad.
Muchos asistentes llegaron con anticipación para asegurar un buen lugar y obtener fotografías del atardecer sin obstáculos, mientras que otros aprovecharon el momento simplemente para disfrutar del paisaje urbano.
Cuándo volverá a repetirse
El Manhattanhenge solo puede observarse durante unos pocos días cada año, por lo que quienes no pudieron asistir deberán esperar a las próximas fechas que serán anunciadas antes de la siguiente temporada.
Las instituciones astronómicas y las autoridades locales suelen publicar con antelación los horarios exactos de las futuras alineaciones, ya que el momento óptimo dura apenas unos minutos y depende de la posición del Sol.
Para quienes planeen asistir en la próxima edición, la recomendación sigue siendo la misma: llegar con tiempo, elegir una calle con vista despejada hacia el oeste y consultar el pronóstico del tiempo para aumentar las posibilidades de disfrutar del espectáculo.
Con el evento de julio ya finalizado, la atención ahora se centra en el calendario astronómico del próximo año, cuando el Manhattanhenge volverá a ofrecer una de las imágenes más icónicas de la ciudad de Nueva York.
