Vilma Palma e Vampiros: Un concierto cargado de energía y nostalgia en el Gran Rex

Vilma Palma e Vampiros: Un concierto cargado de energía y nostalgia en el Gran Rex
Vilma Palma e Vampiros en el Teatro Gran Rex

Ayer, 11 de noviembre, el Teatro Gran Rex fue testigo de una explosión de energía y nostalgia cuando Vilma Palma e Vampiros, el icónico grupo rosarino formado en 1990, se apoderó del escenario. El Pájaro Gómez, líder carismático de la banda, demostró una vez más por qué siguen siendo una fuerza imparable en la escena musical.

De principio a fin, el espectáculo fue una montaña rusa de emociones que mantuvo al público emocionado y participativo. «El Pájaro Gómez» irradió una energía contagiosa, interactuando con la gente y creando un ambiente vibrante en todo el teatro. Su conexión con el público es innegable, y queda claro por qué Vilma Palma e Vampiros sigue siendo tan querido después de más de tres décadas en la industria.

El repertorio fue una cuidadosa selección de éxitos que han marcado la carrera del grupo, pasando por los grandes hits como «Auto Rojo» y la eufórica interpretación de «La Pachanga». Cada canción resonó en el teatro, transportando a los seguidores a través del tiempo y recordándoles por qué se enamoraron de la música de Vilma Palma e Vampiros.

Uno de los momentos más destacados del concierto fue la interpretación de «La rubia tarada» de Sumo, regalando a la audiencia una versión única de la canción.

Sin embargo, la emotividad alcanzó su punto más alto cuando «El Pájaro de Rosario» tomó el micrófono para entonar «Secretos» y dedicarla a su madre, quien, según sus palabras, «está en el cielo y la extraña mucho». El gesto toco los corazones de todos los presentes, haciendo la dedicación extendida a todas las madres presentes en la sala.

La lista de canciones, extensa y variada, demostró la trayectoria de la banda, desde sus últimos lanzamientos como «Flaca» hasta clásicos atemporales como «Fernet con Coca», «Un Camino Hasta Vos» y «Te Quiero Tanto». Fue una noche donde la música se convirtió en un puente entre generaciones y emociones, creando recuerdos que perdurarán mucho después de que las luces del escenario se apagaran.

Durante el concierto, El Pájaro reflexionó sobre la longevidad de la banda y su sorprendente popularidad intergeneracional. «Es una bendición que con tantos años, cada vez nos escuchan más», comentó entre risas. «No sé qué mierda pasa, los padres, los hijos, los primos, aparte de ver muchas familias acá en Argentina, inclusive en América Latina, a mí me dejan perplejo».

El líder de la banda continuó expresando su asombro al encontrar fanáticos jóvenes incluso en lugares tan lejanos como Perú. «Vas a Perú y son todos chicos de 20 y 25 años», dijo con una sonrisa. «Nacimos en Rosario, se formó esta banda en 1990, y yo creo que va a hacer para toda la vida».

La devoción de los fanáticos y la conexión intemporal de Vilma Palma e Vampiros con su público quedaron encapsuladas en las palabras del Pájaro Gómez: «Será hasta donde tiene que ser, acá estamos… ¡Esto es VILMA PALMA!». Las palabras resonaron en el teatro, encapsulando la esencia de una banda que ha perdurado a través del tiempo.

Mirá las fotos del show

Deje su comentario