Juan Manuel Piñeiro: “Ahora que mi historia se viralizó, la justicia empezó a actuar”

Juan Manuel Piñeiro: “Ahora que mi historia se viralizó, la justicia empezó a actuar”

Hace unos días, el piloto y empresario relató a corazón abierto, el infierno que vive desde que se separó de su ex pareja. Hace tres meses, mientras conducía su camioneta con su pequeño de siete años sentado en el asiento trasero, uno de sus ex cuñados, intentó asesinarlo. Aunque suene increíble, la causa fue caratulada como “daños” y la lleva adelante la Fiscalía Número Uno de San Justo, encargada de tratar temas sobre violencia de género.

Papá por siempre. Junto a su hijo Lorenzo de siete años. Después de la locura que vivió hace tres meses, hoy disfrutan de sus días juntos.

El sillón blanco del living en su casa de fin de semana en zona norte, está lleno de bolsas con regalos. Ropa, zapatillas, juguetes; la imagen se asimila a la de un cuento de Navidad, a la de un chico que volvió de un pelotero luego de festejar su cumpleaños. Pero no, el festejo por los siete años de Lorenzo pasó hace unas semanas. Esta, la escena de un sábado nublado, se debe a que padre e hijo salieron de compras por un shopping en Capital Federal.

Y de todos los regalos, hay uno que no puede esperar: el nuevo juego de béisbol que salió para la Play 5 en el que padre e hijo pasarán largas horas frente al televisor. “Mucho no entiendo ese juego, lo mío siempre fueron los autos, los helicópteros, los aviones. Soy hincha de San Lorenzo por mi abuelo, pero si me preguntás, no sé ni quién es el arquero… Y si bien a mi hijo también le tiran los autos de carrera, tiene pasión por el béisbol”, cuenta Juan Manuel Piñeiro (39), mientras prepara una leche chocolatada con galletitas dulces en la cocina de su casa.

Según el régimen de visitas que impuso el Juzgado Civil número 86, este fin de semana –son dos por mes, más los días martes, miércoles y jueves-, su hijo se encuentra en su casa. Lo mismo que pasó el miércoles 1 de febrero de este año cuando salió a tomar un helado con Lorenzo, y después de visitar a su mecánico, la persona que le maneja los autos de carrera, alguien intentó asesinarlos.

“Paramos en la esquina de Lezica y Venezuela, en el partido de San Justo, mientras esperábamos que el semáforo se pusiera en verde. A los pocos segundos una camioneta Ford Ranger de color blanca, manejada por mi ex cuñado Ariel Gustavo Montero, me embistió por atrás”, rememora Piñeiro mientras termina de batir el cacao en la leche, poner todo en una bandeja, y alcanzárselo a su hijo.

Juan Manuel Piñeiro
En boxes. Padre e hijo en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires, unas horas antes del inicio de la carrera.

El Diablo Sobre Ruedas. Es una película estadounidense de 1971, dirigida por Steven Spielberg en el que un camión cisterna Peterbilt de 1955, persigue por una carretera a un hombre de negocios que viaja en su coche Plymouth Valiant. Y como si se tratara de una recreación de aquella historia de terror de Hollywood pero 52 años después, una escena similar se volvió a repetir en las calles de Villa Luzuriaga. A diferencia de aquel film, esto fue un intento de asesinato real.

“¡Fue una verdadera locura! –relata Juan Manuel-, nunca imaginé que iba a vivir algo así con mi hijo arriba del auto. Al principio pensé que se trataba de alguien que me chocó porque venía distraído. Lo primero que hice fue mirar para atrás para ver cómo estaba Lorenzo. Cuando sentí el segundo impacto, miré por el espejo y me di cuenta que era Bubu, mi ex cuñado”.

Aquella siniestra persecución se extendió a lo largo de 50 cuadras, y cerca de diez veces, la camioneta de Montero embistió a la de Piñeiro. Así lo relata: “en un momento se nos puso a la par y nos mostró un arma de fuego. Menos mal que mi hijo llevaba el cinturón de seguridad puesto, de lo contrario, no sé qué le hubiese pasado. En un momento se largó a llorar mientras me preguntaba asustado: ‘¡Papá!: ¿qué está pasando? ¿Por qué el tío nos está chocando?’. No supe bien que decirle. Nos salvó que soy un excelente piloto. Si era un conductor normal, hoy estaríamos muertos”.

La denuncia se radicó ese mismo día en la Comisaría La Matanza Distrital Oeste Tercera de Villa Luzuriaga. Increíblemente la causa fue caratulada como “Daños”, y cayó en la Fiscalía Número Uno de San Justo, encargada de tratar temas sobre violencia de género. Lo que llama la atención es que tres meses después, nadie fue detenido. Por este motivo, el piloto y empresario decidió hacer una nueva denuncia, pero esta vez en los medios de comunicación. En pocas horas, después de la primera nota su historia se viralizó y conmovió a todos.

Puso la firma. El viernes, el piloto argentino firmó su contrato que lo vincula con un equipo uruguayo. A partir de junio, cruza el charco para mostrarse con el pueblo charrúa.

-¿Qué pasó cuándo se conoció tu historia?

-Ahora que mi historia se viralizó, la justicia empezó a actuar. Me llamaron a declarar y le prestaron atención a todo lo que conté…

-¿Antes no lo habían hecho?

-La verdad, no lo hicieron. A veces siento que cuando un papá denuncia, la justicia no actúa de la misma forma que si lo hace su mamá. Desde marzo de 2020 vengo realizando denuncias contra mi ex, Natalia Montero, y hasta hoy, nunca pasó nada. Tengo mensajes que la justicia pudo comprobar que salieron de su teléfono, en los que me amenazó de muerte a mí y a mi hijo.

Juan Manuel Piñeiro
Pedido en la justicia. Hoy comparte la custodia con su ex mujer. Sin embargo, después de las amenazas, instruyó a sus abogados para que pidan la tenencia definitiva.

-¿Por qué crees que no hicieron nada?

–No lo sé… Cuando esto pasó, nos presentamos con mi abogado en la Fiscalía Número Uno.. El descargo lo hice a través de la instructora de la causa, la señora Gabriela Castellón. Cuando le mostré los mensajes de Natalia, ni se inmutó…

-¿Qué piden?

-Primero, el cambio de carátula. No puede ser que le hayan tomado simplemente como “Daños”. Esto se trató de un doble intento de homicidio: contra mi hijo y contra mí. Lo correcto hubiese sido que la denuncia la tome una fiscalía ordinaria.

Juan Manuel Piñeiro
Un grito desesperado. “A mí lo único que me queda es salir a hablar a por los medios porque tengo miedo que mi hijo termine como Lucio Dupuy”, asegura Piñeiro.

-Pasaron más de 90 días desde el incidente: ¿hubo algún avance?

-Por lo que vemos con mi abogado, hasta ahora ninguno. Lo que sentimos es que recién cuando esto se hizo público, se pusieron a trabajar de verdad. Y te doy este ejemplo: mi ex cuñado me persiguió durante 50 cuadras, pasamos decenas de semáforos en rojo, y estuvimos a punto de chocar varios autos y personas… ¡Todavía no se obtuvieron las cámaras del Municipio, ni de los negocios, ni de las casas particulares! No se entiende.

-¿Crees que esto es por desidia o por complicidad?

-La verdad, no sé qué decirte… A mí lo único que me queda es salir a hablar a con los medios porque tengo miedo que mi hijo termine como Lucio Dupuy. No hace mucho, la jueza de la Pampa Ana Pérez Ballester, también hizo oídos sordos a las denuncias de Christian el papá de Lucio, y esto provocó que dos bestias asesinen a su hijo.

-En una de tus notas leí que el día que tuvieron el incidente con su hermano llamaste a tu ex y ella volvió a amenazarte: ¿es así?

-Sí, cuando estaba en la puerta de la comisaría me mandó decenas de mensajes diciendo cosas delirantes y sin sentido. Y cuando le conté que su hermano me había chocado durante 50 cuadras, me respondió: ‘Me chupa un huevo. Te vamos a matar a vos y al nene también. Nos tenés re podridos’.

Prueba de las amenazas. Las capturas de pantalla de su celular, en los que asegura que son “amenazas de su ex mujer”. En las mismas se puede leer: “Mechupa un huevo. Te vamos a matar a vos y al nene también. Nos tenés re podridos”.

-¿Presentaste esos mensajes en la justicia?

-Los presenté todos pero como te dije recién, fueron irrelevantes. De la misma forma que las otras veces en las que Natalia me amenazó con matar a Lorenzo. Ya presenté más de cinco denuncias en las que la señora Montero escribió cosas muy parecidas a las de ahora.

-¿Hoy compartís con su mamá la custodia de tu hijo?

-Sí, yo lo tengo tres veces los días de semana y finde por medio. Pero hace tiempo que pedí la tenencia definitiva.

-¿Qué te dice tu hijo? ¿Pudiste hablar del tema?

-Yo lo veo muy asustado… (los ojos se le llenan de lágrimas, hace una pausa, toma un sorbo de agua y continúa). No puedo creer que a esta edad esté pasando por esta pesadilla.

-¿Te pusiste a pensar qué hubiese pasado si vos no eras un piloto de carrera? ¿Pudo terminar en una tragedia?

-Lo pienso todos los días. Nos salvamos de milagro… Además de tener un buen auto, pude hacer maniobras como si fuese un doble de riesgo en una película. Fue tanta la locura que la persecución terminó cuando me subí a la vereda, pude hacer veinte metros y estacionar en la puerta de la comisaría.

Juan Manuel Piñeiro
Destrozada. Así quedó la camioneta del piloto luego que su ex cuñado lo persiguiera durante 50 cuadras y lo chocara diez veces.

-¿Pensás en volver a correr este año?

-Sí, hace unos días firmé el contrato con un equipo uruguayo. Voy a cruzar el charco para despejarme un poco y volver a correr en las pistas del país vecino en una categoría local. Empecé un plan de entrenamiento, dieta con nutricionista, todo para llegar diez puntos al debut.

-Con todos estos problemas: ¿podés concentrarte y pensar en una carrera deportiva?

-Es difícil, primero quiero terminar con todo esto y asegurarme que mi hijo este bien. Además de presentar todos los informes médicos y denuncias para que me den la custodia definitiva, no voy a parar hasta que la persona que intentó asesinarme esté detrás de las rejas.

Denuncia insólita. La misma se radicó en la Comisaría La Matanza Distrital Oeste Tercera de Villa Luzuriaga. Increíblemente la causa fue caratulada como “Daños”, y cayó en la Fiscalía Número Uno de San Justo, encargada de tratar temas sobre violencia de género

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