“Lo único que le pido a Dios es que se termine esta pesadilla para poder seguir corriendo”

“Lo único que le pido a Dios es que se termine esta pesadilla para poder seguir corriendo”
Contra reloj. Mientras espera que la justicia termine de cerrar su causa, Juan Manuel Piñeiro trabaja más de diez horas en sus oficinas de Puerto Madero.

Su nombre es Juan Manuel Piñeiro, tiene 37 años y hace 18 que es corredor. Como la mayoría de los deportistas, confió en una empresa (dirigida por un amigo) para que le vendiera la publicidad de su auto. Por un error en un contrato con AySA, ente que se encarga de proveer los servicios de agua para la Ciudad de Buenos Aires y 26 partidos bonaerenses, enfrenta un juicio que puede terminar con el sueño de salir campeón en el Autódromo de Buenos Aires.

Piñeiro
Pide pista. Como piloto, Juan Manuel tiene pasó por distintas categorías en Argentina y Sudamérica. Actualmente corre en el TC Regional Clase B.

Cuando a las seis de la mañana sonaba el despertador, Juan Manuel saltaba de la cama y después de lavarse los dientes, lo primero que hacía era encender la hornalla para calentar el agua del termo de mate. Un botón al costado de la luz de la habitación, servía para correr las cortinas y así, los primeros rayos de sol del día, se filtraban por sus ventanas. En la ducha, que nunca duraba más de cinco minutos, pensaba en las cosas que no podían faltar en su bolso de cuero Louis Vuitton.

Autopista 25 de mayo, vuelta por la Avenida General Paz hasta llegar al autódromo Oscar y Juan Gálvez. La caminata por la calle que se encuentra detrás de los boxes, hacía que la adrenalina comenzara a correr por su cuerpo. El saludo con el equipo, las cinco docenas de medialunas que siempre lleva de regalo, el ruido ensordecedor de los motores; y esa sensación única de calzarse el buzo antiflama y los guantes, marcaban el inicio de esa primera vuelta sobre el mítico asfalto por el que alguna vez corrió su máximo ídolo Juan María Traverso.

Pero este ritual que Juan Manuel viene realizando desde hace más de 18 años, está a punto de llegar a su fin. En el mes de abril, el Diputado Nacional y Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Sergio Massa y su esposa Malena Galmarini, presentaron una denuncia penal contra Piñeiro por “Tráfico de influencias”. ¿Qué significa? Un delito contra la Administración Pública que “se concreta cuando una persona solicita o recibe dinero, haciendo valer indebidamente su influencia ante un funcionario público”. El código penal prevé una pena de prisión de uno a seis años junto a una inhabilitación especial perpetua.

¿Cómo un piloto de carreras recibe semejante denuncia por parte de un Diputado Nacional? El propio Juan Manuel Piñeiro accede a esta entrevista y explica: “Todo arranca cuando los días 26 y 27 de marzo corrí en el TC Regional en el autódromo Roberto Mouras de La Plata. Unas horas antes del inicio, Matías Martínez, un amigo desde hace unos años que era el encargado de cerrarme los contratos de publicidad; me avisa que ‘había llegado a un acuerdo con AySA para que sea nuestro principal sponsor’. Yo le creí porque no era la primera vez que a horas del inicio de la fecha, conseguía una publicidad…”.

-¿Qué pasó después?

-Terminó el fin de semana de carreras y todo siguió normal. Es más, hasta lo felicité a Matías porque en tiempo récord había conseguido el logo y que los ploteadores pusieran la publicidad en el auto. Pero cuando pasaron los días y el contrato no estaba firmado, empecé a dudar.

-¿Cómo siguió la historia?

-A los pocos días mis abogados me avisan que Sergio Massa y su esposa Malena, presidenta de AySA; presentaron una denuncia en mi contra. Cuando la leí quedé sorprendido porque allí se habla de “Trafico de influencias”…

-Es que según la denuncia que presentaron, “usted decía que era el sobrino de Sergio Massa y que esto le servía para engañar y amedrentaba a sus víctimas”. ¿No le parece que es algo muy fuerte y que no tiene nada que ver con poner o no una publicidad en un auto de carrera?

-Comparto lo que decís: poner una publicidad en un auto no justifica la denuncia que me hicieron. Pero ya que la leíste, te puedo responder punto por punto.

-Lo más fuerte es una “supuesta estafa”, que usted hizo contra Ricardo Luis Rivas, un vendedor de autos que le entregó un Audi S4, luego de que usted le dijera que era “El piloto de helicóptero de Sergio Massa”. ¿Esto es así?

Compra
Prueba contundente. Juan Manuel aporta el boleto de venta que le entregaron cuando pagó el Audi S4. “Claramente dice que yo entregué 25 mil dólares”, asegura.

-¿Vos crees que en el año 2022, vos, yo, o cualquier persona puede ir a una agencia de autos, decirle al vendedor que sos piloto de Sergio, de Alberto, de Cristina, o de Mauricio, y te van a dar un Audi? Me causa gracia y me parece infantil.

-¿Qué pasó con el señor Rivas?

-El 30 de diciembre de 2021, un día antes de fin de año, fui a la agencia Devoto Class y compré el auto que figura en la denuncia. Le entregué 25 mil dólares, y me hicieron un boleto de venta en el que figura el importe que dejé. Ahí dice que “sólo restaban abonar mil dólares más por gastos de transferencia”. Al igual que lo hice en la justicia, te doy una copia del boleto como prueba de lo que estoy diciendo.

-¿Cómo siguió esa historia?

-El 28 de enero a las 7.50 de la mañana -esto también lo llevé al juzgado y te doy una copia-, Rivas me envió un mensaje de whatsapp en el que decía: “Buen día Juanma, transferime $ 49.000 más porque la transferencia sale 234.000. A partir del 1ro de enero aumentaron los aranceles un 30 por ciento”. A los 9 minutos, también tengo copia del pago, le envié a su cuenta del Banco de la Nación Argentina la plata que me solicitaba.

-¿Por qué lo acusa de estafa?

-No lo sé, eso es algo que deberías preguntarle a Rivas. Cuando fui a la escribanía a firmar el 08, ahí me dicen que el auto no estaba pago y que yo solo había dejado 25 mil pesos de seña. Es decir, con esa plata que no sirve de seña ni para una bicicleta, yo me llevé el auto a mi casa…

-¿Por qué cree qué lo hizo?

-Intuyo que fue una avivada de él. Pero siguiendo una lógica de venta, nadie entrega un auto así con una seña y 29 días después, en lugar de pedirme que le termine de pagar el auto, el señor me manda un mensaje para que le transfiera “los gastos de transferencia”. Es evidente que el auto estaba pago. Pero igual eso lo va a resolver la justicia. Yo ya aporté todas las pruebas.

-Continuando con la denuncia, dice que en el complejo Zen City de Puerto Madero, lugar en el que usted reside, “incumplió normas de convivencia e intentó hacer prevalecer sus conductas frente al personal de seguridad, diciendo que es sobrino de Sergio Massa”. ¿Esto tampoco pasó?

-Mirá, nunca pasó, pero supongamos que no me crees. La denuncia dice que “Yo rompí una regla de convivencia y cuando me vinieron a retar, los eché diciendo que era sobrino de Massa”. ¿De verdad el Presidente de la Cámara de Diputados puede presentar esto como prueba en una denuncia por tráfico de influencia? Pareciera ser un chiste de mal gusto. De todos modos me lo tengo que tomar con mucha seriedad por la envestidura de la persona que me está denunciando.

-La tercera parte de la denuncia cuenta que Natalia Verónica Montero, su ex pareja, se comunicó con Malena y le contó que “tiene contra usted varias denuncias de violencia de género y que usted siempre se jactaba de su vínculo con la familia Massa”. ¿Qué tiene para decir?

-Efectivamente Natalia fue mi pareja durante 4 años. Desde el 2015 hasta el 2019. Fruto de ese amor nació Lorenzo, nuestro único hijo. Pero hace dos que estamos separados y es verdad que esa relación no terminó del todo bien. Ella me acusa de “violencia de género por algunas discusiones que tuvimos”. Pero también yo realicé casi 40 denuncias por violencia, amenazas, porque no me dejaba ver a mi hijo: la lista es interminable.

-¿Cuándo presentó usted su primera denuncia contra Natalia y por qué fue?

-La primera denuncia fue el 15 de marzo del 2021. Natalia me había pedido que le lleve útiles escolares a mi hijo a la escuela. Se los acerqué y cuando estaba por subir a mi auto, el hermano de mi ex Roberto Carlos Montero, me pegó una trompada que me dejó inconsciente. Cuando estaba yendo a la comisaría para hacer la denuncia, recibí un mensaje en mí teléfono que decía: “Si hacés la denuncia te vamos a matar”.

-¿Las otras por qué fueron?

-Porque hace más de un año vivo un verdadero infierno. Recibo amenazas todas las semanas y muchas de ellas son de mi ex pareja, Natalia Montero. Casualidad o no, el miércoles 31 de marzo del 2021, denuncia que radiqué el 3 de abril en la Comisaría Comunal 10 de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires; me llegó a mi teléfono este mensaje de la señora Montero: “Soy la que te va a meter preso hijo de puta. Dejá de nombrar a mis hermanos porque la vas a pasar feo. Al nene no lo vas a ver más hijo de puta. Ni tus contactos políticos, ni Massa, ni Malena te van a salvar… Te voy a romper todo el auto hijo de puta. Te voy a mandar a pegar un tiro. Por más que estés viviendo al lado de una comisaría, te voy a arruinar. Hasta verte muerto no voy a parar. Tengo contactos en todos lados. Por más que te defienda Malena y Massa, yo te voy a matar”.

-Es muy fuerte lo que cuenta. ¿Tiene pruebas de esto?

-Acá te dejo una copia de la denuncia. Lo que me pregunto es: ¿cómo es posible que la persona que hace un año me escribió todo esto, nombrando a Sergio Massa y a Malena, hoy esté representada por el abogado de la familia del diputado? ¿Antes de ofrecerle su representación no chequearon todo esto?

-¿Cuál es su relación con Sergio Massa y con Malena Galmarini?

-No tengo ni tuve nunca ninguna relación. Como soy peronista desde la cuna por mi papá, hace unos años fui a un acto político que Sergio realizó en González Catán, y ahí me saqué una foto con él. Esa es la única vez que lo vi personalmente.

-¿Por qué varias personas lo relaciona con él o dicen que usted asegura ser “su chofer”?

-No lo sé… Mi teoría es que mi ex vio aquella foto con Sergio y no sé qué pensó. Por eso en varias de sus amenazas me dijo: “No te va a salvar ni Sergio Massa ni Malena”. Lo increíble es que esa misma persona, tiempo después, le escribió a Malena a su cuenta de Instagram y la convenció de que la historia era al revés y que las amenazas venían de mi parte.

Piñeiro
Una vida dedicada al automovilismo. Es piloto profesional desde hace 18 años y sueña con salir campeón en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires.

-¿Cómo cree que va a seguir esta historia?

-No tengo idea. Lo único que le pido a Dios es que se termine esta pesadilla para seguir corriendo. Hoy, a causa de todas las amenazas que tengo, la justicia me otorgó un botón anti pánico. Hace años que estoy conviviendo con denuncias, amenazas, tiros a la puertas de mis autos, restricciones para ver a mi hijo; decenas de cosas espantosas.

-Si Sergio o Malena lo llaman: ¿estaría dispuesto a sentarse con ellos para explicarles lo mismo que contó en esta nota?

-Me encantaría que me llamen así les puedo explicar bien la historia porque alguien les pasó la información cambiada. No digo que esto sea una operación política porque yo no milito en ningún partido. Pero no tengo ninguna duda de que alguien se está aprovechando de esta situación.

-¿Teme por su vida?

-Trato de no pensar en eso porque varios días de la semana yo estoy con mi hijo que tiene seis años… Pero cuando una persona se ensaña tanto, hay que tener mucho cuidado y ser precavido. Pero si a mí o a mi hijo nos llega a pasar algo, con todas las denuncias que realicé, la justicia ya sabe a quiénes tiene que ir a buscar.

Piñeiro
Tradición familiar. Sus dos bisabuelos, por parte de su mamá y su papá, participaron en la construcción del Autódromo de Buenos Aires en la década del 50.

Fotos: Enrique García Medina

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