A 15 años del ahorcamiento de Saddam Hussein, Irak sigue sumido en la inestabilidad

«Alahu Akbar (Dios es el más grande)», afirmó el exdictador iraquí el 30 de diciembre de 2006, tras ser hallado culpable de la muerte de 148 personas en 1982, en su mayoría chiitas, en el pueblo de Dujail, al norte de Bagdad. La pena capital en su contra desató la alegria de chiítas y kurdos, pero también puso en evidencia el resentimiento que existía en el país hacia los árabes sunnitas que lo habían respaldado.

Fuente: Télam

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