Sobreviviente de un centro clandestino: “Los genocidas no se conformaron y fueron por nuestros hijos”

Jorge Nadal declaró sobre su secuestro, cuando ingresó una patota a su casa, donde vivía junto a su pareja Hilda García -en ese momento embarazada- y su hijo pequeño, Carlos Alberto. La mujer de Nadal estuvo cautiva en el Pozo de Quilmes y actualmente está desaparecida. Su hijo fue robado y entregado a un policía de la Brigada de Quilmes.

Fuente: Télam

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