Empieza el proceso para ratificar a la nominada por Trump para la Corte Suprema

Empieza el proceso para ratificar a la nominada por Trump para la Corte Suprema
12-10-2020 Washington: Las audiencias de confirmación de la jueza Amy Coney Barrett empezaron hoy en un Senado de Estados Unidos dominado por los republicanos, que busca reemplazar a la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg por la elegida del presidente Donald Trump y reforzar la mayoría conservadora de la Corte Suprema antes de las elecciones. Foto: EFE/EPA/ERIN SCHAFF / POOL

Las audiencias de confirmación de la jueza Amy Coney Barrett empezaron hoy en un Senado de Estados Unidos dominado por los republicanos, que busca reemplazar a la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg por la elegida del presidente Donald Trump y reforzar la mayoría conservadora de la Corte Suprema antes de las elecciones.

A no ser por algún acontecimiento inesperado, la confirmación de Barret se da por segura, ya que los republicanos parecen tener los votos para confirmar a esta jueza de apelaciones ultraconservadora, quien con apenas 48 años obtendrá así una silla de por vida en la máxima instancia judicial y fuente de jurisprudencia de Estados Unidos.

Pese a ser feriado en Estados Unidos, la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado dio hoy inicio a cuatro días de intervenciones y testimonios de legisladores y de la propia Barret en una ambiente alterado por la pandemia de coronavirus.

Algunos senadores participan de manera remota, y en el la sala de las audiencias se adoptaron medidas de precaución para evitar contagios en el Senado del país más afectado por la pandemia, con más de 7,7 millones de casos y más de 214.000 muertos.

El presidente de la comisión, el senador Lindesy Graham, abrió las audiencias admitiendo que «el problema de la Covid-19 en Estados Unidos es real».

«Tenemos un país que necesita seguir adelante de manera segura», agregó ante Barret, quien llevaba tapabocas, como los otros más o menos 100 asistentes a la audiencia inaugural en la sala de la comisión.

Sin demora, los demócratas de la comisión insinuaron que la ley de 2010 que permitió el acceso a la salud a millones de estadounidenses sin ninguna cobertura médica en la única potencia mundial que casi no tiene salud pública y gratuita, estaría en peligro con una jueza como Barret sentada en el tribunal supremo.

La ley, impulsada por el expresidente demócrata Barack Obama y conocida como «Obamacare», será sometida a un fallo definitivo sobre su constitucionalidad en la Corte Suprema el 10 de noviembre, una semana después de las elecciones generales.

«La cobertura de salud de millones de estadounidenses está en juego con esta nominación», dijo la senadora Dianne Feinstein, la legisladora demócrata de mandato más extenso de la comisión.

Los republicanos pretenden ratificar a Barret antes de las elecciones del 3 de noviembre, con lo que Trump tendría una Corte compuesta por seis jueces conservadores y solo tres progresistas a tiempo para cualquier recurso extraordinario relativo a polémicas sobre el escrutinio de los comicios.

Los demócratas intentan demorar la confirmación exprés, en especial recurriendo a cuestiones de precaución sanitaria luego de que dos republicanos miembros de la comisión dieran positivo para coronavirus.

Barrett está bien vista en los círculos cristianos tradicionales por su oposición al aborto y una adhesión al concepto de pareja como la unión «de un hombre y una mujer», según una carta enviada al Papa en 2015

Católica practicante, madre de siete hijos, una vez dijo tener por «causa» servir al «reino de Dios».

Pero la magistrada, con una reputación de hacer argumentos jurídicos minuciosamente trabajados, afirma que sabe distinguir sus convicciones personales de su labor como jueza.

Ante los senadores, tenía previsto manifestarse «agradecida eternamente» con Ginsburg, un ícono del progresismo estadounidense y de la lucha por la igualdad de género, por el camino que había abierto a las mujeres dentro de la Justicia, según extractos de su discurso anticipados por la cadena CNN.

Sin embargo, tenía previsto agregar que estaba determinada a mantener la perspectiva de su propio mentor, el fallecido juez conservador Antonin Scalia y «aplicar la ley tal como está escrita».

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