El odio como lenguaje

Si la política y los individuos que se abocan a ella no son capaces de renunciar al odio como método, la esfera pública seguirá degradándose y volviéndose más hostil. “Tendremos menos posibilidades de poder común y se beneficiarán quienes ya lo poseen y no necesitan de la política ni de la democracia”, dice el jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero. ¿A qué proyecto favorece la incorporación de la lógica de los trolls y las fake news para dirimir conflictos? ¿Quiénes ganan con el deterioro de la calidad del debate democrático?

Fuente: Télam

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