Abriendo ventanas: las pioneras que impulsaron la presencia femenina en roles de decisión dentro de la industria audiovisual

Abriendo ventanas: las pioneras  que impulsaron la presencia femenina en roles de decisión dentro de la industria audiovisual

Buenos Aires, Diciembre de 2019.– El tercer día de Ventana Sur, el mercado latinoamericano cinematográfico organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y el Marché du Film – Festival de Cannes contó con la presencia de cuatro mujeres pioneras que hablaron sobre la experiencia de ser mujer en la industria. Frida Torresblanco, Beatriz Navas, Lita Stantic y Rocío Jadue brindaron la conferencia «Abriendo Ventanas: ser mujer y hacer carrera en la industria antes de la revolución del Time’s Up».

La productora Lita Stantic (“La ciénaga”, “Yo, la peor de todas”, entre otras) abrió el panel relatando una anécdota que definió como «impactante»: «Yo tenía 20 años y no había mujeres en el cine. Estudiaba periodismo porque pensaba que la única manera de estar cerca del cine era ser crítica«. En este contexto, quiso presenciar una filmación y le respondieron: «No hay problema, pero usted pierde el tiempo, el cine no es para mujeres«. «Esto fue en los ’60, después fue aflojando, sobre todo desde los ’80«, agregó.

«En esa época iba a filmaciones y no había ni siquiera una modista, más adelante aparecieron en algunos rubros, como por ejemplo el de las cortadoras de negativos, porque a las mujeres se las tenía como prolijas«, continuó. «Las que entraban lo hacían porque eran ‘la mujer de’, era terriblemente difícil. A los 20 años pensaba que era imposible, por eso quería escribir». Fue en 1968 cuando entró en la industria como asistente de producción, luego de haber pasado por Letras y por el mundo de la publicidad.

Beatriz Navas, directora general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales de España (ICAA), recordó un momento que la marcó: cuando un amigo muy cercano, al que ella admiraba, le dijo que «el problema de las mujeres es que no tienen capacidad de fascinación«. Rocío Jadue, executive producer de Fábula («Una mujer fantástica”), reconoció que, al ser más joven que el resto de las panelistas, tuvo un camino «un poco más fácil». «En este momento hay una revolución femenina importante en Chile, yo estoy feliz, me gusta mucho«, agregó. «Yo ahora tengo siete proyectos en desarrollo, cuatro dirigidos por hombres y tres por mujeres. En esos tres queremos que sean equipos totalmente compuestos por mujeres, con mujeres en todos los puestos de decisión, las guionistas ya están escribiendo«.   

Frida Torresblanco, CEO de Braven Films, aportó: «Hace seis años di un discurso en Nueva York en el que destaqué que en toda la industria cinematográfica en Estados Unidos había un 2% de mujeres. Algunos periodistas me abordaron violentamente y me dijeron que yo mentía. Pero yo tenía las estadísticas, y no lo podían creer«.

La moderadora María Victoria Menis, guionista y directora, destacó la poca presencia femenina que aún hay en la industria audiovisual, sobre todo en el rubro de la dirección. «Es contradictorio porque muchas mujeres van a ver películas, muchas más que hombres«, agregó. Pero hizo una salvedad: habló de que ahora el feminismo está «de moda» y sostuvo que hay que aprovechar el momento de «auge».

Navas agregó que los datos son importantes pero que no son suficientes, que se necesitan «políticas y acciones». «En España nos dimos cuenta de que es verdad que se presentan más proyectos de hombres que de mujeres«, dijo en referencia a los buscan coproducción con el ICAA español. «Una de nuestras misiones es trabajar por la equidad«, agregó y dijo también que el instituto premia con puntaje (que luego se traduce en financiamiento) la paridad en los equipos y el hecho de que haya mujeres en roles de decisión. 

Navas agregó que hay muchas «barreras psicológicas invisibles», recordó que en la Universidad muchas mujeres trabajaban en las películas de sus compañeros varones, que hoy hay muchas que abandonan el sueño de ser directoras «en el camino» o no se lo plantean como una posibilidad. «No hay que bajar la guardia», insistió. «Si todos somos portavoces de lo que está sucediendo, podemos provocar un cambio o que lo que está ocurriendo permanezca, que no quede en una moda«, dijo en este sentido Torresblanco. Destacó que, por miedo a denuncias de acoso,  «muchos hombres se lo piensan dos veces antes de contratar a una mujer«. Y concluyó: «Este no es un camino fácil, es una lucha».

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